Una ficha por cliente. Todo lo que le afecta, visible.
Das de alta al cliente una vez, NIF, razón social, domicilio fiscal, régimen fiscal, y a partir de ahí todo se cuelga de su ficha. Los expedientes abiertos, las minutas emitidas, los documentos compartidos, las firmas pendientes, las comunicaciones recientes. Cuando el cliente llama, abres su ficha y tienes delante lo que sabéis de él, sin abrir otras cuatro aplicaciones para reconstruir la historia. Y el equipo encuentra lo mismo, sin tener que preguntar a quien lo llevó ayer.