Una obra. Todo lo que la toca, pegado a ella.
Cada obra tiene su ficha: el cliente, el presupuesto aceptado, los pedidos a proveedor, los albaranes recibidos, las facturas de proveedor, los gastos sueltos, las horas del equipo, los documentos (planos, memoria, fotos, certificados) y las certificaciones al cliente. Cuando un comercial, un jefe de obra o el administrativo abre «Reforma integral Muntaner 44», tienen delante lo que ha entrado y lo que ha salido, sin tener que reconstruirlo llamando a tres personas.