Una ficha por cliente. Tantos proyectos simultáneos como lleves con él.
Cada cliente tiene su ficha, y debajo tantos proyectos abiertos como tengas en marcha: la iguala mensual del plan de contenidos, el rebrand que empezó en marzo, la web nueva, la campaña de septiembre. Cada proyecto con sus tareas, sus horas imputadas, sus gastos, sus documentos y sus facturas. Cuando la responsable de cuentas abre la ficha del cliente, ve lo que está vivo, sin tener que recordar en cuál de los tres Drives está el último entregable.